La corriente del Océano Atlántico se acerca a un punto de inflexión crítico, advierte una nueva investigación

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Nuevos hallazgos científicos sugieren que la Circulación Meridional de Inversión del Atlántico (AMOC), un sistema vital de corrientes oceánicas, está mucho más cerca de un colapso total de lo que se estimaba anteriormente. Al alinear modelos climáticos complejos con observaciones oceánicas del mundo real, los investigadores han descubierto que las proyecciones más “pesimistas” son en realidad las más precisas, lo que indica una catástrofe climática inminente.

La mecánica de un motor térmico global

La AMOC actúa como una enorme cinta transportadora para el planeta. Transporta agua tropical cálida y calentada por el sol hacia el norte, hacia Europa y el Ártico. A medida que esta agua llega al norte, se enfría, se vuelve más densa y se hunde, creando una profunda corriente de retorno que impulsa todo el ciclo.

Actualmente, este proceso se está viendo interrumpido por el calentamiento global. A medida que aumentan las temperaturas del Ártico, el océano se enfría más lentamente. Además, el aumento de las precipitaciones y el derretimiento del hielo añaden agua dulce a la superficie, lo que reduce la salinidad. Debido a que el agua dulce es menos densa que el agua salada, no se hunde de manera efectiva, lo que crea un bucle de retroalimentación peligroso que ralentiza aún más todo el sistema de circulación.

Por qué son importantes los nuevos hallazgos

Durante años, los científicos del clima han luchado con una amplia gama de proyecciones. Algunos modelos sugirieron que la AMOC se mantendría estable hasta 2100, mientras que otros predijeron una desaceleración masiva del 65%, incluso si el mundo alcanzara emisiones netas de carbono cero.

Este nuevo estudio, publicado en Science Advances, ha reducido significativamente esta incertidumbre al identificar qué modelos reflejan realmente la realidad. Al utilizar un método llamado regresión de crestas para comparar modelos con datos de salinidad del mundo real, los investigadores encontraron:

  • Una desaceleración proyectada del 42% al 58% para el año 2100.
  • Una alta probabilidad de colapso total después de una desaceleración tan significativa.
  • Un cambio en el riesgo: Lo que alguna vez se consideró un evento de baja probabilidad (aproximadamente 5%) ahora puede tener una probabilidad superior al 50% de ocurrir.

“Se trata de un resultado importante y muy preocupante”, afirma el profesor Stefan Rahmstorf del Instituto de Potsdam para la investigación del impacto climático. “Esto demuestra que los modelos ‘pesimistas’… son, desgraciadamente, los realistas.”

Las posibles consecuencias del colapso

Un colapso de la AMOC no sería simplemente un cambio en los patrones oceánicos; desencadenaría un cambio fundamental en el clima de la Tierra, similar a los cambios más dramáticos observados en los últimos 100.000 años. Los impactos potenciales incluyen:

  1. Clima extremo en Europa: Europa occidental podría enfrentar inviernos mucho más duros y fríos y severas sequías en verano.
  2. Seguridad alimentaria alterada: Los cinturones de lluvias tropicales, de los que dependen millones de personas para la agricultura, podrían cambiar significativamente.
  3. Aumento del nivel del mar: Un cierre podría añadir 50 a 100 cm adicionales al aumento del nivel del mar que ya amenaza las costas atlánticas.
  4. Inestabilidad global: El cambio repentino en los patrones climáticos y la viabilidad agrícola tendría profundas implicaciones socioeconómicas para África, Europa y las Américas.

Conclusión

La investigación indica que la AMOC se está acercando a un punto de inflexión crítico que podría alcanzarse ya a mediados de este siglo. Si el sistema de circulación falla, el cambio resultante en los patrones climáticos globales representaría uno de los cambios ambientales más significativos y perturbadores en la historia de la humanidad.