Compañero de Betelgeuse confirmado: el despertar en una atmósfera estelar proporciona una prueba definitiva

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Los astrónomos han encontrado la evidencia más sólida hasta el momento de la existencia de una estrella compañera orbitando Betelgeuse, la supergigante roja que marca el hombro de Orión. El descubrimiento no se basa únicamente en imágenes directas, sino en una “estela” distintiva que la estrella más pequeña deja en la enorme atmósfera de Betelgeuse, muy parecida a un barco que agita el agua detrás de ella.

El misterio de los ciclos de Betelgeuse

Durante siglos, Betelgeuse ha mostrado fluctuaciones periódicas de brillo. Los astrónomos observaron dos ciclos primarios: uno más corto (aproximadamente 400 días) causado por las pulsaciones naturales de la estrella, y un ciclo más largo e inexplicable que duró alrededor de 2.100 días.

El ciclo largo ha sido un enigma durante décadas. Los intentos anteriores de confirmar una estrella compañera fueron sugerentes pero no concluyentes.

En 2024, los investigadores propusieron que este ciclo más largo fue impulsado por un compañero en órbita aproximadamente del tamaño de nuestro sol. En 2025 surgió una imagen borrosa del presunto compañero, pero el escepticismo permaneció.

Estela confirma la existencia de un compañero

La astrofísica Andrea Dupree y su equipo utilizaron ocho años de datos del Telescopio Espacial Hubble y observatorios terrestres para buscar evidencia directa de la influencia de su compañero en la atmósfera de Betelgeuse. La compañera orbita extremadamente cerca, aproximadamente a cuatro veces la distancia Tierra-Sol, dentro de las vastas capas exteriores de Betelgeuse.

Esta proximidad sugiere que la estrella más pequeña abriría un camino a través del gas circundante. El equipo de Dupree descubrió que longitudes de onda de luz específicas se iluminan cuando la compañera pasa frente a Betelgeuse, y luego se atenúan cuando se mueve detrás, lo que es consistente con un rastro o estela de gas en expansión.

Implicaciones para la evolución estelar

La confirmación del compañero de Betelgeuse es significativa. Sugiere que los sistemas binarios pueden ser más comunes entre las supergigantes rojas de lo que se pensaba anteriormente. La astrofísica estelar Anna O’Grady de la Universidad Carnegie Mellon calificó los hallazgos de Dupree como “muy convincentes”.

Betelgeuse está actualmente eclipsando a su compañera, pero los astrónomos planean observarla nuevamente cuando reaparezca en 2027. Dupree también tiene la intención de estudiar otras supergigantes con comportamiento periódico similar para ver si ellas también albergan compañeras invisibles. El descubrimiento de estas compañeras estelares podría cambiar nuestra comprensión de cómo evolucionan las estrellas masivas.