Antiguas monedas de oro celtas desenterradas en un pantano suizo: posible ofrenda religiosa

16

En un pantano cerca de Arisdorf, Suiza, se han descubierto dos monedas de oro celtas notablemente bien conservadas, que datan de hace aproximadamente 2.300 años. El hallazgo es significativo ya que estas monedas se encuentran entre las monedas celtas más antiguas jamás encontradas en el país, lo que ofrece una nueva visión de las primeras economías y prácticas religiosas celtas.

Contexto histórico: acuñación celta e influencia griega

Las monedas (un estatero que pesa 7,8 gramos y un cuarto de estator que pesa 1,86 gramos) son imitaciones directas de los estateros griegos acuñados durante el reinado de Felipe II de Macedonia, padre de Alejandro Magno. Esta imitación destaca la temprana exposición celta y adopción de los sistemas monetarios griegos. A finales del siglo IV a.C., a los mercenarios celtas en Europa continental se les pagaba a menudo con monedas griegas, que luego se convirtieron en la base de sus propias monedas a partir del siglo III a.C.

El anverso de ambas monedas presenta el perfil de Apolo, el dios griego, mientras que el reverso representa un carro de dos caballos. Cabe destacar que la moneda más pequeña tiene una modificación celta única: un triskele, un símbolo de triple espiral, debajo del carro. Este elemento de diseño demuestra una integración temprana de motivos artísticos indígenas en formas monetarias adoptadas.

El descubrimiento y las investigaciones de seguimiento

El descubrimiento se produjo después de que excavaciones anteriores realizadas entre 2022 y 2023 arrojaran 34 monedas celtas de plata en el mismo pantano, el Bärenfels. En la primavera de 2025, los arqueólogos voluntarios Wolfgang Niederberger y Daniel Mona volvieron a visitar el sitio y descubrieron estas dos piezas de oro. La composición geológica única del pantano (dolinas llenas de agua que crean un ambiente de humedal) probablemente jugó un papel en la preservación de las monedas durante milenios.

Significado religioso: ¿Ofrendas a dioses antiguos?

Los expertos creen que estas monedas no estaban destinadas al uso diario, dado su valor. Probablemente se utilizaron para transacciones de alto valor como obsequios diplomáticos, pagos políticos o incluso dotes. Sin embargo, la ubicación de las monedas sugiere un propósito más profundo : los sitios sagrados celtas a menudo incluían pantanos y humedales, considerados terrenos sagrados dedicados a sus deidades.

Los arqueólogos teorizan que las monedas fueron depositadas deliberadamente como ofrendas, una práctica común en los rituales religiosos celtas. El pantano de Bärenfels habría sido visto como un espacio liminal que conectaba el reino mortal con el divino, convirtiéndolo en un lugar apropiado para honrar a los dioses. Este descubrimiento apoya la comprensión más amplia de que las primeras economías celtas estaban entrelazadas con el intercambio ritual y simbólico, en lugar de una función puramente comercial.

Ambas monedas de oro se exhibirán junto con las monedas de plata encontradas anteriormente en Basilea a partir de marzo de 2026, ofreciendo al público una visión poco común del mundo monetario y religioso de los antiguos celtas.