Las casas a lo largo de Clydach Terrace en Ynysybwl, Rhondda Cynon Taf, serán compradas y demolidas por el ayuntamiento después de que repetidas inundaciones graves hicieran la zona inhabitable. La decisión, aprobada por los concejales, se produce después de que evaluaciones consideraran que la construcción de defensas contra inundaciones “no es económicamente viable”.
El problema: riesgo de inundaciones inmanejable
La calle ha sido inundada repetidamente por el cercano arroyo Nant Clydach durante las tormentas, en particular las tormentas Dennis y Bert. Las inundaciones no sólo son perturbadoras; es un peligro que pone en peligro la vida. Natural Resources Wales concluyó que construir defensas efectivas sería demasiado costoso y dejaría a los residentes en una situación insostenible.
Por qué esto es importante
Este es un claro ejemplo de cómo el cambio climático está obligando a tomar decisiones difíciles. Los crecientes riesgos de inundaciones, combinados con el alto costo de la mitigación, están haciendo que algunas propiedades sean funcionalmente inhabitables. La situación en Clydach Terrace refleja una tendencia más amplia en la que los impactos de las inundaciones localizadas están aumentando más rápido de lo que la infraestructura puede adaptarse. Plantea dudas sobre los valores de las propiedades a largo plazo en zonas de alto riesgo y la viabilidad de los mercados de seguros en las zonas afectadas.
Perspectiva de los residentes
Paige Didcote, una residente, describió su ansiedad como “por las nubes”, y las advertencias de inundaciones causaban miedo constante. Muchos otros enfrentan un estrés similar, agravado por la dificultad de conseguir un seguro asequible. Paul Thomas, un residente de 40 años, escapó por poco de ser arrastrado por la tormenta Dennis. Dijo: “Estaba quitando tuberías de las casas para evitar que me arrastraran… la ola fue lo suficientemente poderosa como para romper puertas y ventanas”.
El consejo comprará 16 propiedades por £2,57 millones, incluyendo asistencia de reubicación y honorarios legales. Dos viviendas en terrenos más elevados están excluidas del plan porque no corren un riesgo inmediato.
El futuro: demolición y reubicación
El plan aprobado implica la demolición de las viviendas compradas para eliminar por completo el riesgo de inundaciones. Para residentes como Paul Thomas, esta medida es agridulce, ya que significa separarse de familiares que también viven en la calle. “Mi nieto está devastado”, dijo.
El informe del ayuntamiento afirma que los residentes tienen “dificultades para obtener un seguro debido a los elevados costes y existe un riesgo importante para la salud y la vida en la zona”. La decisión subraya el hecho de que, para algunas comunidades, la retirada gestionada de las zonas de alto riesgo es la única solución viable a largo plazo.
En última instancia, la compra y demolición de estas viviendas representa una respuesta trágica, pero pragmática, a una crisis ambiental en aumento.





























