Los cerebros de madre e hijo se sincronizan en todos los idiomas, según un estudio

5

Un nuevo estudio confirma que la conexión cerebral única entre madres e hijos persiste incluso cuando se comunican en un idioma no nativo. Investigadores de la Universidad de Nottingham encontraron sincronía neuronal significativa durante el juego, independientemente de si la pareja hablaba en su primer idioma o en inglés. Esto significa que la conexión profunda a nivel cerebral entre padres e hijos no depende de la fluidez lingüística.

La ciencia de la sincronía intercerebral

El fenómeno, llamado sincronía intercerebral, describe la actividad simultánea en redes neuronales entre personas que interactúan. Se observa en una amplia gama de actividades sociales (desde el trabajo colaborativo hasta cantar juntos) y está vinculado a vínculos más fuertes y una comunicación más efectiva.
El estudio se centró en familias bilingües, un grupo poco estudiado en neurociencia a pesar de los beneficios cognitivos comprobados del bilingüismo: mejores habilidades lingüísticas, mejor conciencia social y mayor comprensión cultural. El equipo quería saber si estas ventajas se extendían a la alineación cerebro a cerebro.

El experimento

Los investigadores monitorearon 15 parejas bilingües de madre e hijo utilizando fNIRS, una técnica no invasiva que mide la actividad cerebral. Las familias participaron en tres actividades: jugar juntas en su lengua materna, jugar juntas en inglés y jugar por separado detrás de una pantalla. Los límites fNIRS rastrearon la actividad en la corteza prefrontal (toma de decisiones, personalidad) y la unión temporoparietal (cognición social, lenguaje).

Los resultados mostraron que la sincronía cerebral aumentaba significativamente cuando las madres y los niños jugaban juntos, sin importar el idioma que usaran. Esto sugiere que la conexión emocional no se ve obstaculizada por la distancia lingüística. La sincronía fue más fuerte en la corteza prefrontal, lo que indica una función ejecutiva compartida, mientras que más débil en la unión temporoparietal.

Por qué esto es importante

Este hallazgo desafía la percepción común de que los hablantes de una segunda lengua experimentan un distanciamiento emocional. Si bien es cierto que algunos pueden sentirse menos cómodos expresando afecto o disciplina en una lengua no nativa, el cerebro parece sortear esa barrera en un nivel fundamental.

“El bilingüismo a veces se considera un desafío, pero puede ofrecer ventajas reales en la vida. Nuestra investigación muestra que crecer con más de un idioma también puede favorecer una comunicación y un aprendizaje saludables”, afirma Douglas Hartley, autor principal del estudio.

El estudio también sugiere que las diferencias en cómo los padres y los niños adquieren el lenguaje (aprendizaje paralelo temprano versus adquisición en la vida posterior) no niegan el efecto de sincronía. Esto implica que la conexión cerebral central no depende de una alineación lingüística perfecta.

Investigación futura

Los investigadores recomiendan ampliar el estudio para incluir familias con distintos niveles de fluidez no nativa y niños que aprenden un segundo idioma más adelante en la vida. Explorar el papel de las señales no verbales como el contacto visual y los gestos también es clave, al igual que comparar la sincronía entre los padres y otras figuras como maestros o extraños. Los hallazgos del estudio subrayan que los vínculos emocionales fuertes pueden trascender las barreras del idioma, lo que confirma que la comunicación eficaz depende de algo más que palabras.