Los astrónomos han observado un sistema planetario poco común en sus primeras etapas de desarrollo, lo que revela que los planetas jóvenes en realidad pierden densidad a medida que envejecen. El sistema, V1298 Tau, alberga cuatro planetas que orbitan alrededor de una estrella de sólo 20 millones de años: un abrir y cerrar de ojos en términos cósmicos, en comparación con los 4.500 millones de años de nuestro Sol. Este descubrimiento proporciona información crucial sobre cómo surgen las configuraciones planetarias comunes, en particular las súper Tierras y subNeptunos que dominan la Vía Láctea pero que están ausentes de nuestro propio sistema solar.
El “eslabón perdido” en la formación de planetas
Durante años, los astrónomos se han preguntado cómo los planetas de tamaños comprendidos entre la Tierra y Neptuno terminan en órbitas cercanas alrededor de estrellas. El sistema V1298 Tau ofrece una instantánea de este proceso, capturando planetas en sus años de formación antes de que se asienten por completo en configuraciones estables.
“Lo que es tan emocionante es que estamos viendo una vista previa de lo que se convertirá en un sistema planetario muy normal”, dice el autor principal del estudio, John Livingston.
Los planetas son inusualmente livianos (casi como espuma de poliestireno), lo que significa que tienen densidades muy bajas. Con el tiempo, se espera que estos mundos hinchados se deshagan de sus espesas atmósferas y se conviertan en súper Tierras y subNeptunos más densos.
Cómo se hizo el descubrimiento
Los planetas fueron descubiertos por primera vez en 2019 por el telescopio Kepler de la NASA, pero se desconocen sus propiedades precisas. Los investigadores pasaron casi una década rastreando los planetas cuando pasaban frente a su estrella (una técnica llamada observación de tránsito), midiendo las caídas de la luz de las estrellas para determinar su tamaño y período orbital.
Se produjo un avance clave cuando los telescopios terrestres detectaron un tránsito adicional del planeta más externo, lo que permitió a los científicos refinar su órbita y modelar las interacciones gravitacionales del sistema. Luego, el equipo utilizó estos datos para calcular las masas de los planetas, revelando que son mucho menos densos de lo esperado.
Implicaciones para la evolución planetaria
Los hallazgos sugieren que los planetas jóvenes evolucionan más rápidamente de lo que se pensaba anteriormente, perdiendo masa y encogiéndose más rápido de lo que predicen los modelos estándar. Esto significa que las primeras etapas del desarrollo planetario son más caóticas de lo que se creía, con atmósferas desprendiéndose rápidamente bajo ciertas condiciones.
Durante miles de millones de años, estos planetas “hinchados” seguirán contrayéndose, transformándose en las súper Tierras y subNeptunos compactos comunes en toda la galaxia. Al observar este proceso de primera mano, los astrónomos pueden probar y refinar teorías sobre cómo evolucionan los sistemas planetarios.
Este descubrimiento subraya la naturaleza dinámica de la formación de planetas, desafiando suposiciones más antiguas sobre cómo surgen las configuraciones planetarias comunes. El sistema V1298 Tau proporciona un punto de referencia vital para comprender la evolución de mundos más allá del nuestro.
