El cometa interestelar revela una composición química inesperada

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Los astrónomos han descubierto que el cometa interestelar 3I/ATLAS es excepcionalmente rico en metanol, un hallazgo que proporciona una visión única de las condiciones de formación de planetas y cuerpos helados en otros sistemas estelares. La inusual firma química de este cometa, que se originó fuera de nuestro sistema solar, podría ayudar a los científicos a comprender mejor cómo se desarrollan los sistemas planetarios en toda la galaxia.

Una huella química inusual

Utilizando el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) en Chile, los investigadores detectaron niveles notablemente altos de metanol en la nube de gas que rodea a 3I/ATLAS. El metanol, una simple molécula de alcohol, era mucho más abundante que el cianuro de hidrógeno, una proporción rara vez vista en los cometas nativos de nuestro sistema solar. Este desequilibrio sugiere que 3I/ATLAS se formó en un entorno significativamente diferente al nuestro, como un sistema planetario más frío o químicamente distinto.

“Observar 3I/ATLAS es como tomar una huella digital de otro sistema solar”, explicó Nathan Roth, autor principal del estudio. “Los detalles revelan de qué está hecho y está lleno de metanol de una manera que normalmente no vemos en los cometas de nuestro propio sistema solar”.

Cómo se estudió el cometa

A medida que 3I/ATLAS se acercaba al sol, la luz del sol calentaba su superficie helada, provocando que liberara gas y polvo. Esto formó un “coma” visible alrededor del núcleo del cometa, lo que permitió a ALMA analizar su composición química en detalle. Las mediciones revelaron que el metanol no sólo está presente sino que está inusualmente concentrado en este visitante interestelar.

El metanol se forma en granos de polvo helados en las nubes interestelares y se incorpora a los cometas durante la formación de los planetas. Sin embargo, la cantidad detectada en 3I/ATLAS supera los niveles típicos, lo que lo convierte en un valioso marcador químico de otro sistema planetario.

¿Qué hace que este cometa sea único?

Descubierto en julio de 2025 por el Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides, 3I/ATLAS es uno de los tres únicos objetos interestelares confirmados que ingresaron a nuestro sistema solar. El primero fue ‘Oumuamua (2017) y el segundo fue 2I/Borisov (2019). La llegada de tales objetos es poco común, lo que permite a los astrónomos estudiar materiales de mundos distantes sin salir de nuestro propio sistema solar.

Observaciones desde telescopios como Hubble y James Webb han mostrado la coma difusa y la tenue cola de polvo de 3I/ATLAS, creadas por la sublimación de sus hielos. Un análisis más detallado reveló que el cianuro de hidrógeno fluye directamente desde el núcleo del cometa, mientras que el metanol se libera tanto del núcleo como de los granos de hielo dentro de la coma. Este comportamiento nunca ha sido mapeado con tanto detalle para un objeto interestelar.

Abordar conceptos erróneos

La llegada de 3I/ATLAS ha provocado especulaciones en línea sobre su origen artificial, aunque la evidencia sugiere firmemente que se trata de un cuerpo helado natural. Su cola parecida a un cometa, sus chorros de gas y su composición molecular confirman su formación natural.

En última instancia, objetos como 3I/ATLAS sirven como mensajeros de otros sistemas planetarios. Preservan las condiciones químicas presentes durante su formación hace miles de millones de años, lo que ofrece oportunidades sin precedentes para estudiar los componentes básicos de mundos distantes.

Esta investigación destaca el potencial del estudio de objetos interestelares para desentrañar los misterios de la formación de planetas más allá de nuestro sistema solar.