El Explorador de Lunas Icy de Júpiter (Juice) de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha fotografiado con éxito el cometa interestelar 3I/ATLAS, proporcionando nuevos datos sobre un objeto diferente a todo lo observado anteriormente en nuestro sistema solar. Este cometa, detectado por primera vez en julio de 2025 por el telescopio de rastreo ATLAS en Chile, representa una oportunidad única para estudiar material proveniente fuera de nuestro vecindario planetario.
Un cometa de otro sistema estelar
3I/ATLAS no es un cometa cualquiera: su trayectoria confirma que entró en nuestro sistema solar procedente de Sagitario, moviéndose a una velocidad sin precedentes. La órbita del cometa es la más extrema jamás medida, lo que demuestra que no es un residente de nuestro sistema solar sino un visitante de otra estrella. El 30 de octubre de 2025, alcanzó el perihelio, su mayor aproximación al Sol, acercándose a 1,4 AU (aproximadamente 130,5 millones de millas) dentro de la órbita de Marte.
Observaciones de la misión Juice
A lo largo de noviembre de 2025, Juice desplegó cinco de sus instrumentos (JANUS, MAJIS, SWI, PEP y UVS) para observar el cometa. El equipo tuvo que esperar para analizar los datos por completo, ya que Juice utilizó su antena de alta ganancia como escudo térmico durante su órbita alrededor del Sol y transmitió datos a una velocidad reducida a través de una antena de ganancia media. Solo la cámara JANUS capturó más de 120 imágenes en un amplio espectro, junto con datos de espectrometría y partículas.
Actividad inesperada del avión
El análisis inicial de las imágenes de JANUS revela una anomalía intrigante: chorros de material están surgiendo del núcleo del cometa opuesto a la dirección del Sol. Esto contradice el comportamiento estándar de los cometas, donde la luz solar calienta el lado que mira al Sol, creando chorros dirigidos hacia el Sol. Según el profesor Avi Loeb de la Universidad de Harvard, esto sugiere bolsas de hielo inusuales en la superficie del cometa o un mecanismo desconocido que impulsa la actividad del chorro.
“El comportamiento de 3I/ATLAS desafía nuestra comprensión de cómo se comportan los cometas, insinuando procesos únicos que gobiernan su composición y evolución”, dijo Loeb.
Estudiar este cometa es fundamental porque ofrece información sobre los componentes básicos de otros sistemas solares y puede ayudarnos a comprender cómo se forman los planetas en otras partes de la galaxia. Los datos de Juice serán cruciales para determinar la composición del cometa, las emisiones de partículas y la naturaleza de su inesperada actividad en chorro.
Esta misión destaca cómo los raros objetos interestelares pueden remodelar nuestra comprensión de los sistemas planetarios, proporcionando datos invaluables para futuras investigaciones astronómicas.






























