El cometa C/2024 E1 (Wierzchos) alcanzará su punto más cercano al sol hoy, 20 de enero, en un fenómeno llamado perihelio. Esto significa que pasará aproximadamente a 52,6 millones de millas (84,6 millones de kilómetros) de nuestra estrella, un poco más de la mitad de la distancia entre la Tierra y el sol. Se espera que esta proximidad ilumine temporalmente el cometa, aunque no será visible a simple vista.
Por qué es importante el perihelio
El perihelio no se trata sólo de brillo; Es un momento crítico para los cometas. El intenso calor del sol hace que el núcleo helado del cometa se vaporice, liberando gas y polvo que forman la coma (la atmósfera difusa alrededor del núcleo) y la icónica cola. Luego, el viento solar esculpe este material hasta darle la forma distintiva del cometa.
Este proceso es esencial para comprender la composición de los cometas. A medida que se acercan al Sol, los cometas revelan de qué están hechos: un vistazo a los componentes básicos del sistema solar primitivo.
Visibilidad y oportunidades de visualización
Si bien C/2024 E1 (Wierzchos) no será visible a simple vista (magnitud máxima alrededor de +8,1), los observadores de estrellas con pequeños telescopios pueden vislumbrarlo. El cometa actualmente viaja a través de la constelación austral Microscopium, lo que dificulta su observación desde EE. UU. durante las horas nocturnas.
Sin embargo, surgirá otra oportunidad el 17 de febrero, cuando el cometa realice su máxima aproximación a la Tierra (perigeo) a aproximadamente 93 millones de millas (1 UA). En este punto, podría ser apenas visible en el horizonte suroeste al atardecer para los observadores en los EE. UU., aunque con una magnitud más tenue de +8,9.
Descubrimiento y Composición
Descubierto en marzo de 2024 por el Catalina Sky Survey, financiado por la NASA, C/2024 E1 (Wierzchos) probablemente se originó en la lejana Nube de Oort, una vasta reserva de cuerpos helados que rodean nuestro sistema solar.
Observaciones recientes del Telescopio Espacial James Webb revelan una falta inusual de cobalto en la composición del cometa. Esto sugiere que el cobalto pudo haberse perdido durante las primeras etapas de su formación, potencialmente expulsado por la influencia gravitacional de planetas gigantes. Este hallazgo es significativo porque desafía los modelos existentes de formación de planetas y distribución de elementos en el sistema solar primitivo.
El descubrimiento del cobalto perdido en este cometa plantea preguntas fundamentales sobre cómo se formaron los planetas y dónde terminaron ciertos elementos.
En conclusión, si bien C/2024 E1 (Wierzchos) no ofrecerá un espectáculo espectacular a simple vista, su perihelio y composición revelan información valiosa sobre los procesos dinámicos que dan forma a nuestro sistema solar. El viaje del cometa ofrece una visión poco común de los orígenes de los cuerpos helados y la evolución química de nuestro vecindario cósmico.





























