Un reciente ensayo a gran escala demuestra que la inteligencia artificial puede reducir eficazmente el impacto climático de los viajes aéreos al desviar los vuelos para evitar la creación de estelas persistentes. El estudio, que involucró más de 2.400 vuelos de American Airlines entre EE. UU. y Europa entre enero y mayo de 2025, mostró una reducción general del 11,6% en la formación de estelas cuando a los pilotos se les proporcionaron rutas de vuelo optimizadas por IA. Para los vuelos que sí tomaron las rutas sugeridas por la IA, la reducción de las estelas visibles alcanzó un impresionante 62%.
El problema de las estelas de vapor
Las estelas de vapor de los aviones (las rayas blancas que dejan los aviones) no son sólo vapor de agua inofensivo. Atrapan calor en la atmósfera e investigaciones recientes sugieren que pueden contribuir al calentamiento más que las emisiones de dióxido de carbono de los motores a reacción. Esto se debe a que los cristales de hielo de las estelas se forman más fácilmente en determinadas condiciones atmosféricas, y estas condiciones pueden predecirse utilizando modelos meteorológicos detallados. Evitar estas regiones “propensas a las estelas de vapor” es clave para reducir la huella climática de la aviación.
Cómo funcionó la prueba
Investigadores de Google, dirigidos por Dinesh Sanekommu, integraron su herramienta de predicción de estelas de estelas de inteligencia artificial en el software de planificación de vuelos de American Airlines. Los vuelos que se dirigían hacia el este (donde las estelas de vapor tienen un efecto de calentamiento más pronunciado durante la noche) se asignaron aleatoriamente a un grupo de control (sin sugerencia de IA) o a un grupo experimental (ruta optimizada para IA disponible).
Si bien los despachadores del grupo experimental podían elegir la ruta sugerida por la IA, solo 112 de 1.232 vuelos lo hicieron debido a limitaciones prácticas como el costo y la seguridad. Sin embargo, incluso con una adopción parcial, el impacto general fue significativo.
Hallazgos e implicaciones clave
El análisis de IA de imágenes satelitales confirmó la reducción en la visibilidad de las estelas. Los vuelos que siguieron las rutas optimizadas redujeron su efecto de calentamiento en un 13,7% en todo el grupo, y en un sorprendente 69,3% para aquellos que realmente utilizaron las rutas sugeridas por la IA. Es importante destacar que no hubo una diferencia estadísticamente significativa en el consumo de combustible, lo que sugiere que se puede evitar las estelas de vapor sin aumentar los costos operativos.
“Esto validó la tesis de que si podemos integrar esto de forma segura en la planificación de vuelos, es una forma escalable de considerar la posibilidad de evitar las estelas de vapor”, dice Sanekommu.
Perspectivas futuras
Expertos como Edward Gryspeerdt del Imperial College de Londres llaman a esto “lo mejor que se puede hacer” con las herramientas actuales. Aumentar la reducción hasta un 60% en todos los vuelos puede ser poco realista dadas las complejidades logísticas, pero incluso una reducción del 10% en las estelas de vapor representa un paso sustancial hacia una aviación más sostenible.
El éxito de esta prueba demuestra que la optimización de rutas impulsada por la IA es una estrategia viable para mitigar el impacto climático de los viajes aéreos. Un mayor perfeccionamiento de estas herramientas y una adopción más amplia de la industria serán cruciales para aprovechar todo el potencial de evitar las estelas de vapor.




























