El mundo está entrando en una nueva era de competencia por los recursos, a medida que las naciones compiten para asegurar el acceso a minerales críticos : los ingredientes esenciales para la tecnología moderna, la energía limpia y la seguridad nacional. Desde teléfonos inteligentes hasta vehículos eléctricos, estos materiales sustentan casi todos los aspectos de las economías del siglo XXI, lo que hace que el control de sus cadenas de suministro sea una máxima prioridad geopolítica.
¿Qué son los minerales críticos?
Los minerales críticos no son raros en la corteza terrestre, pero son estratégicamente importantes porque su suministro está concentrado en unos pocos países, es difícil de extraer o es esencial para industrias clave. La definición exacta varía según la nación; por ejemplo, Estados Unidos considera fundamental el cobre, pero no así el Reino Unido, que se centra en materiales como el aluminio, el cobalto y el helio.
Los minerales clave que impulsan la demanda incluyen:
- Litio: Vital para el almacenamiento de energía en baterías.
- Cobalto: Se utiliza en baterías de alto rendimiento y turbinas eólicas.
- Grafito: Esencial para pilas de combustible, baterías e incluso energía nuclear.
- Elementos de tierras raras (REE): Un grupo de 17 elementos (más escandio e itrio) cruciales para microchips, imanes en vehículos eléctricos y sistemas de defensa avanzados.
A pesar del nombre, los REE no son particularmente escasos geológicamente. El neodimio, por ejemplo, es tan común como el cobre en la corteza terrestre. El problema no es la escasez; está procesando.
¿Por qué domina China?
La lucha global por minerales críticos revela un desequilibrio fundamental: China domina el procesamiento. Mientras muchos países extraen materias primas, China controla los complejos y a menudo dañinos procesos de refinamiento necesarios para hacerlas utilizables.
- El 72% del refinado del litio se produce en China, a pesar de que la mayor parte del litio en bruto proviene de Australia y Chile.
- El 90% del cobalto extraído en la República Democrática del Congo se envía a China para su procesamiento.
- Más del 95 % del procesamiento de tierras raras se realiza en China.
Este dominio no es accidental. Como señala Bob Ward, del Instituto de Investigación LSE Grantham, China invirtió estratégicamente en capacidad de procesamiento hace una década, anticipando el aumento de la demanda de energía verde e inteligencia artificial.
Los estándares ambientales más bajos también han permitido a China mantener bajos los costos, pero a un precio ecológico significativo. Investigaciones recientes han expuesto estanques de desechos tóxicos, deforestación y erosión del suelo en minas de tierras raras en el norte de China.
Lo que está en juego geopolíticamente
La dependencia del procesamiento chino crea vulnerabilidades. Un informe del gobierno de Estados Unidos advirtió que una interrupción del suministro podría paralizar la producción de defensa y la manufactura avanzada. El Banco Central Europeo también ha señalado estas dependencias como un riesgo.
El presidente Trump se ha comprometido a revertir esta tendencia, firmando un acuerdo de minerales críticos con Australia, con el objetivo de lograr la autosuficiencia en el plazo de un año. Sin embargo, desarrollar la capacidad de procesamiento nacional requerirá tiempo y una inversión significativa.
La trayectoria actual sugiere que el cobre y el litio podrían enfrentar déficits de suministro para la década de 2030 si los proyectos mineros actuales no crecen lo suficientemente rápido.
Esta situación plantea preguntas críticas: ¿diversificarán las naciones sus cadenas de suministro o China mantendrá su dominio sobre los materiales esenciales? La respuesta moldeará el futuro de la dinámica del poder global y la transición hacia una economía sostenible.
