Nuevos descubrimientos de arte rupestre en el Territorio del Norte del norte de Australia indican que el tigre de Tasmania (tilacino) y el demonio de Tasmania persistieron en el continente durante un tiempo sorprendentemente largo, y potencialmente sobrevivieron hasta una historia relativamente reciente. Los investigadores han descubierto 14 representaciones no documentadas previamente del tilacino y dos del demonio de Tasmania en sitios del noroeste de Arnhem Land. Algunas de estas pinturas, hechas con ocre y arcilla de pipa, pueden tener menos de 1.000 años, lo que desafía las suposiciones previas sobre su cronograma de extinción en el continente.
Evidencia de supervivencia continua
Durante décadas, los científicos creyeron que estos animales desaparecieron del continente australiano hace unos 3.000 años. Las estimaciones anteriores se basaban en hallazgos limitados: sólo se conocen 23 demonios de Tasmania y aproximadamente 150 representaciones de tilacino en arte rupestre en todo el norte de Australia. Los últimos hallazgos aumentan drásticamente el número de imágenes conocidas de tilacinos, lo que sugiere un papel cultural y ecológico más importante de lo que se creía anteriormente.
Los estilos artísticos varían y utilizan arcilla para pipas roja, amarilla ocre y blanca. El uso de arcilla para pipas es particularmente revelador, ya que se desvanece más rápido que el ocre, lo que implica que algunas pinturas se realizaron en el último milenio. Esto plantea la cuestión de si los artistas representaron animales que realmente habían visto.
Importancia cultural y conocimiento indígena
El tilacino parece haber sido mucho más importante culturalmente que el demonio de Tasmania, con más de 160 representaciones en comparación con solo 25 del diablo. Esta disparidad sugiere que el tilacino tenía una relevancia simbólica o práctica más profunda para las comunidades aborígenes.
El arte también revela que estos animales no eran simplemente reliquias del pasado lejano; fueron recordados y representados activamente a través de generaciones, con algunas pinturas retocadas con el tiempo. Según las historias orales locales, el tilacino incluso estaba vinculado a la serpiente arcoíris, una figura importante en la cosmología aborigen, y asociada con fuentes de agua.
Relevancia contemporánea
“Estas representaciones muestran que el tilacino ocupó un lugar significativo en la vida cotidiana y el conocimiento local mucho antes de que se extinguiera”, afirmó el profesor Paul Taçon, autor principal del estudio. “El tilacino sigue viviendo en el oeste de Arnhem Land no como un fantasma del pasado sino como una criatura significativa que todavía tiene importancia en el presente”.
El coautor Joey Nganjmirra, un hombre djalama de la Tierra occidental de Arnhem, enfatizó que los antepasados relataban cazar con tilacinos, subrayando su reciente presencia en la región. Los artistas aborígenes contemporáneos continúan representando al tilacino en cortezas y lienzos, llamándolo “Djankerrk”, un testimonio de su duradera importancia cultural.
El nuevo estudio, publicado en Archaeology in Oceania, proporciona pruebas convincentes de que el tilacino y el demonio de Tasmania fueron partes integrales del ecosistema continental australiano y de las culturas indígenas durante mucho más tiempo de lo que se suponía anteriormente. Este descubrimiento subraya el valor de combinar el análisis científico con el conocimiento tradicional para pintar una imagen más completa del pasado.






























