Un nuevo estudio del Royal Veterinary College sugiere que algunos perros mestizos populares, particularmente los “doodles” como cockapoos y cavapoos, exhiben más problemas de comportamiento que sus razas parentales de pura raza. Los hallazgos desafían la creencia generalizada de que estos perros híbridos son universalmente más sanos, hipoalergénicos o se comportan mejor.
El auge de las razas de diseñador
Durante la última década, los cruces han ganado popularidad en el Reino Unido y más allá. Muchos compradores se sienten atraídos por estas mezclas con expectativas de reducir los riesgos de alergia, mejorar el temperamento y mejorar la salud. Sin embargo, los resultados del estudio indican que estas suposiciones no siempre son precisas.
Metodología del estudio y hallazgos
Los investigadores analizaron datos de más de 9.400 perros, incluidos cockapoos, labradoodles, cavapoos y sus homólogos de pura raza (cocker spaniels, labradores, caniches y cavalier king charles spaniels), utilizando un cuestionario en línea. Los dueños informaron sobre el comportamiento de sus perros en 12 escalas, que abarcan agresión, miedo, capacidad de adiestramiento y otras cuestiones.
Los hallazgos clave:
- Cockapoos: Mostró comportamientos más agresivos hacia los dueños, extraños y otros perros en comparación con los cocker spaniels y los caniches. También exhibieron tasas más altas de ansiedad por separación y excitabilidad.
- Cavapoos: Mostraron más comportamientos indeseables que los Cavalier King Charles Spaniels en casi todas las categorías evaluadas.
- Labradoodles: obtuvieron mejores puntajes que los caniches en la mayoría de las escalas, pero peores que los labradores en varias, lo que indica que no necesariamente se benefician de “lo mejor de ambos mundos” en temperamento.
¿Por qué es importante esto?
El estudio no prueba que los cruces sean intrínsecamente defectuosos. Más bien, apunta a una compleja interacción de genética, medio ambiente y expectativas de los propietarios. Como explica el profesor de medicina veterinaria conductual Daniel Mills, el comportamiento no está determinado únicamente por la raza; Los métodos de capacitación, la experiencia del propietario y los factores culturales juegan un papel importante.
Esto sugiere que algunos propietarios pueden estar exacerbando involuntariamente los problemas de comportamiento en los cruces debido a expectativas poco realistas o enfoques de entrenamiento inadecuados. La popularidad de estos perros también puede estar impulsando prácticas de cría que priorizan la apariencia sobre el temperamento, lo que podría conducir a resultados más impredecibles.
¿Qué sigue?
Se necesita más investigación para determinar si estas diferencias de comportamiento son genéticas, ambientales o una combinación de ambas. Los estudios longitudinales que rastrean a los perros y a sus dueños a lo largo del tiempo podrían ayudar a desentrañar las principales influencias que impulsan estos efectos. Por ahora, los posibles dueños de perros deben investigar a fondo cualquier raza o cruce antes de tomar una decisión y evitar confiar en generalizaciones demasiado optimistas.
“Los resultados de este estudio resaltan la importancia de que los propietarios exploren a fondo las características de cualquier raza o cruce durante la investigación previa a la compra para evitar una selección de razas mal informada”.
En última instancia, elegir el perro adecuado requiere una cuidadosa consideración de las necesidades individuales, expectativas realistas y un compromiso con una propiedad responsable.