Una nueva investigación sugiere que la eyaculación regular puede mejorar significativamente la calidad del esperma, desafiando la sabiduría convencional en el tratamiento de fertilidad. Un metaanálisis de más de 115 estudios en humanos, en los que participaron casi 55.000 hombres, indica que el esperma se deteriora cuanto más tiempo permanece almacenado dentro del cuerpo.
Deterioro del esperma con la abstinencia
El estudio, dirigido por el Dr. Krish Sanghvi de la Universidad de Oxford, encontró una clara correlación entre la abstinencia prolongada y un mayor daño al ADN y estrés oxidativo en los espermatozoides. Esto se traduce en menor viabilidad y motilidad de los espermatozoides, lo que significa que los espermatozoides son menos capaces de alcanzar y fertilizar un óvulo. Los hallazgos se aplican tanto a humanos como a otras especies animales, lo que demuestra un patrón constante de deterioro.
Esto es importante porque las directrices médicas actuales, incluidas las de la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomiendan que los hombres se abstengan de eyacular durante dos a siete días antes de las pruebas de fertilidad o la FIV. Estas pautas fueron diseñadas para maximizar el recuento de esperma, no necesariamente la calidad. La nueva investigación implica que este enfoque puede ser subóptimo.
“Todo lo que recomendamos es que los médicos y las parejas reconsideren si la abstinencia prolongada siempre es buena, porque la abstinencia conduce al deterioro de la calidad del esperma”. – Dr. Krish Sanghvi
El ensayo de FIV confirma los beneficios de una abstinencia más breve
Un ensayo clínico reciente en el que participaron 453 parejas respalda aún más estos hallazgos. Las parejas en las que los hombres se abstuvieron menos de dos días antes del tratamiento de FIV tuvieron una tasa de embarazo del 46%, en comparación con solo el 36% en aquellas que siguieron la recomendación de abstinencia de dos a siete días de la OMS. Esto sugiere que el esperma más fresco, incluso en cantidades más bajas, puede ser más eficaz en la fertilización.
La estrategia óptima para la concepción natural parece ser un equilibrio entre cantidad y calidad. La abstinencia durante demasiado tiempo puede provocar espermatozoides dañados y menos móviles, mientras que la abstinencia durante muy poco tiempo puede producir una cantidad insuficiente de espermatozoides maduros.
Implicaciones para las clínicas de fertilidad y las parejas
Expertos como el profesor Allan Pacey de la Universidad de Manchester reconocen la creciente evidencia que respalda tiempos de abstinencia más cortos, especialmente para las tecnologías de reproducción asistida (TRA) como la FIV. Si bien la regla de los dos a siete días sigue siendo importante para el análisis de semen de diagnóstico, puede no ser necesaria cuando el objetivo principal es maximizar el éxito de la fertilización.
El estudio destaca un cambio en la comprensión: la frescura y la salud del esperma pueden ser más cruciales que el simple volumen, particularmente dada la efectividad de técnicas como ICSI, que requieren menos espermatozoides para lograr la fertilización. Esta investigación anima a las clínicas de fertilidad y a las parejas a reevaluar su enfoque, favoreciendo potencialmente una eyaculación más frecuente en lugar de una abstinencia prolongada.
En última instancia, los hallazgos subrayan la complejidad de la fertilidad masculina, lo que sugiere que optimizar la calidad del esperma requiere una consideración cuidadosa tanto de la cantidad como de la frescura.
