Las abejas como modelo para la comunicación interestelar: por qué las matemáticas podrían ser el lenguaje universal

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La búsqueda de vida extraterrestre por parte de la humanidad ha sido impulsada durante mucho tiempo por una pregunta central: si no estamos solos, ¿cómo podríamos siquiera hablar con ellos? Las distancias involucradas en la comunicación interestelar significan que cualquier intercambio sería lento y podría llevar décadas para un solo viaje de ida y vuelta. Esto hace que el lenguaje compartido sea un desafío crítico. Una respuesta sorprendente puede estar más cerca de casa: en la mente de las abejas.

El caso de un lenguaje universal

La idea de que las matemáticas puedan servir como terreno común no es nueva. Galileo, hace siglos, describió el universo como fundamentalmente matemático. La ciencia ficción ha explorado ampliamente este concepto; desde Contacto, que presenta transmisiones de números primos, hasta El problema de los tres cuerpos, donde las matemáticas sirven como puente entre las especies. Incluso esfuerzos del mundo real como el Voyager Golden Records y el mensaje de Arecibo se han apoyado en los números como un posible “hola” al cosmos.

Pero ¿cómo probamos esto sin extraterrestres reales? La respuesta, sostienen los investigadores, podría estar en el estudio de criaturas que ya son extrañas para nosotros en la Tierra.

Abejas: ¿el análogo alienígena de la Tierra?

Las abejas, a pesar de divergir de la línea evolutiva humana hace más de 600 millones de años, demuestran capacidades cognitivas sorprendentes. Ambas especies han desarrollado estructuras sociales complejas y, fundamentalmente, una capacidad para las matemáticas. Mientras que los humanos desarrollaron el lenguaje hablado y escrito, las abejas se comunican mediante la “danza del meneo”, un sistema notablemente preciso para transmitir la distancia, la dirección y la calidad de las fuentes de alimento.

Esta separación evolutiva convierte a las abejas en un sustituto útil de una inteligencia extraterrestre. Sus cerebros son radicalmente diferentes al nuestro, pero aún así se involucran con conceptos cuantitativos.

Evidencia de estudios de cognición de abejas

Entre 2016 y 2024, los investigadores realizaron experimentos que demostraron las habilidades matemáticas rudimentarias de las abejas. Utilizando recompensas de agua azucarada, se entrenó a las abejas para reconocer y resolver problemas simples de suma y resta, distinguir entre cantidades pares e impares e incluso asociar símbolos con números.

Estos hallazgos sugieren que incluso con cerebros en miniatura, las abejas pueden comprender principios matemáticos fundamentales. Su capacidad para sumar o restar por uno les permite teóricamente representar todos los números naturales. Si dos especies tan dispares como los humanos y las abejas pueden realizar matemáticas, se refuerza el argumento de que se trata de una herramienta cognitiva universal.

Implicaciones para la comunicación interestelar

Si las especies extraterrestres poseen cerebros suficientemente avanzados, es posible que también hayan desarrollado un razonamiento matemático. La pregunta entonces no es si entienden matemáticas, sino cómo podría diferir su enfoque, similar a los dialectos lingüísticos.

Esta línea de investigación también toca un debate filosófico más profundo: ¿son las matemáticas una construcción puramente humana o una consecuencia inherente de la inteligencia misma? Si esto último es cierto, aumenta dramáticamente la probabilidad de encontrar puntos en común con civilizaciones extraterrestres.

La capacidad de las abejas para realizar matemáticas sugiere que la inteligencia, independientemente de su forma, puede gravitar hacia el razonamiento cuantitativo. Este hallazgo ofrece una perspectiva tentadora para la comunicación interestelar, lo que sugiere que las matemáticas podrían ser la clave para cerrar la brecha entre los mundos.